Poesía, Mar, Tao en Pinamar

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Textos de la charla del 19 de abril en el espacio Alma Serena, Hostería Belvedere de Pinamar.

*

Gorrión muerto entre flores

El gorrión se complació con la muerte

y la tierra lo amó como si fuera rocío.

Eran terribles sus alas secas como hojas

y su cabeza abierta capullo incendiado por la sangre.

La mañana se conmovió con mi muerte

él estaba en el ciego silencio y no sufría.

La tierra lo bebía con gozo, lentamente,

como a un fruto caído de cualquier árbol.

El dulce aroma de las fresias

brotaba también de su pecho.

*

Negación

 Las hojas del ciruelo se empaparon de sangre

y la sangre se detuvo en un color morado

desatando una tragedia de flores rosadas.

¡Qué orden admirable de dramas y de dichas

cuando es sábado y un hombre y una mujer se besan

como pájaros entre espesas ramas y ascienden!

Está pleno setiembre, y en su estallido cálido,

se cubren de hojas moradas las mañanas

y no es tan fácil no tener destino.

 *

Fábula

Por el amor de las enredaderas

los pinos estiran sus brazos

y los agobia la excesiva ternura

y la tibieza apasionada del amante.

La luna tropieza con las ramas grises

y mira tristemente

el condenado y heroico amor

de las criaturas de la tierra.

*

De  mi libro: Respiraciones y estrellas, (1982/88).

*

El Pescador

Permanece pescando durante la noche
cerca de la ladera oriental.
Al amanecer saca agua del Hsiang
y enciende un pequeño fuego.
Sube el sol y se disipa la niebla,
pero nadie se acerca.
Sólo se escucha el ruido de sus remadas
entre las verdes orillas y el río.
Miro a mi alrededor y contemplo el horizonte
como si emergiese con la marea.
Por encima de las laderas
las nubes se persiguen en el cielo.

Lin Zongyuan

*

El pescador

El viento sopla la línea desde su caña de pescar.
En sombrero de paja y con capa de hierba el pescador
Es invisible entre los cañaverales.
En la fina lluvia de primavera es imposible ver muy lejos
Y la niebla que se alza del agua ha escondido las colinas.

Ou Yang Hsiu (1007-1072)

*

II

Si todos reconocen lo bello como tal,
reconocen a la vez lo feo.
Si como tal reconocen lo bueno,
reconocen a la vez lo que no es bueno.
Porque Ser y No-Ser se generan mutuamente.
Difícil y fácil se complementan entre sí.
Largo y corto se moldean mutuamente.
Entre sí se invierten alto y hondo.
Sonido y tono mutuamente se enlazan.
Antes y después se siguen entre sí.
El Sabio obra sin actuar.
Enseña sin hablar.
Todos los seres se presentan ante él,
y a ninguno se niega.
Crea, pero no posee.
Realiza, pero no retiene.
Cuando termina la obra,
no se aferra a ella.
Y precisamente por no aferrarse,
nada ni nadie lo abandona.

Lao Tse: Tao Te Ching (S. VI AC)

Versión de Richard Wilhelm

*

9. Conservar la calma

Tener y guardar una cosa hasta el hartazgo:

es mejor no poseer nada.

Manejar y afilar una hoja:

largo tiempo no se puede conservar.

Una sala llena de oro y de jade:

nadie la puede proteger.

Riquezas y honores traen soberbia,

Soberbia que conlleva destrucción.

Adquirir mérito, adquirir riqueza, luego retirarse:

Este es el tao del Cielo.

Lao Tse: Tao Te Ching (S. VI AC)

Versión de Leonor Calvera

*

El bote vacío

Aquel que gobierna sobre los hombres vive en la confusión. Aquel que es gobernado por hombres vive en el dolor. Por tanto, Yao deseaba no influir en los demás ni ser influenciado por ellos. El camino para apartarse de la confusión y quedar libre del dolor es vivir en el Tao, en la tierra del gran Vacío. Si un hombre está cruzando un río, y un bote vacío choca con su esquife, por muy mal genio que tenga no se enfadará demasiado; pero si ve en el bote a un hombre, le gritará que se aparte. Si sus gritos no son escuchados, volverá a gritar, una y otra vez, y empezará a maldecir. Y todo porque hay alguien en el bote. No obstante, si el bote estuviera vacío, no estaría gritando, ni estaría irritado. Si uno puede vaciar el propio bote, que cruza el río del mundo, nadie se le opondrá, nadie intentará hacerle daño. El árbol derecho es el primero en ser talado, el arroyo de aguas claras es el primero en ser agotado. Si deseas engrandecer tu sabiduría y avergonzar al ignorante, cultivar tu carácter y ser más brillante que los demás, una luz brillará en torno a ti como si te hubieras tragado el Sol y la Luna: no podrás evitar las calamidades. Un hombre sabio ha dicho: «Aquel que está contento consigo mismo ha realizado un trabajo carente de valor. El éxito es el principio del fracaso. La fama es el comienzo de la desgracia.» ¿Quién puede liberarse del éxito y de la fama, descender y perderse entre las masas de los hombres? Fluirá como el Tao, sin ser visto, se moverá con la propia Vida sin nombre ni hogar. Él es simple, sin distinciones. Según todas las apariencias, es un tonto. Sus pasos no dejan huella. No tiene poder alguno. No logra nada, carece de reputación. Dado que no juzga a nadie, nadie lo juzga. Así es el hombre perfecto: su bote está vacío.

Chuang Tsé (S. IV AC)

*

Alternancia de la fortuna. Frag. 52.

Mira, Glauco. Ya el mar hierve con oleaje profundo, y en la sierra una nube se levanta que trae tormenta. Súbitamente nos sobrecoge el pánico.

Arquíloco de Paros (siglo VII AC)

*

Olimpica II

Frag. Vs 31-34

(dos versiones)

El hombre de su muerte
no sabe ni el momento,
ni si un día feliz
querrá engendrarle Febo.

Las olas de la vida,
con incesante juego,
ya dan prosperidades,
ya dolores sin cuento.

//

Ciertamente, de los mortales al menos no hay señalado término alguno de la muerte,

Ni cuándo concluiremos un tranquilo día, hijo del sol, con completa dicha:

Olas, corrientes del mar, unas y otras diversas llegan a los hombres con alegrías y angustias.

Píndaro (S. V AC)

*

A Teóxeno de Ténedo (*)


Hay un tiempo para recolectar amores,

corazón mío, cuando acompaña la edad:

pero aquel que al contemplar los rayos

rutilantes que brotan de los ojos de Teóxeno

no siente el oleaje del deseo, de acero

o de hierro tiene forjado su negro corazón

con fría llama y, perdido el aprecio

de Afrodita, la de vivaz mirada,

o violentas fatigas padece por la riqueza,

o se deja arrastrar por la femenina osadía

esclavo de todos sus (…) vaivenes.

Más yo me derrito como cera de sagradas abejas

por el calor mordida en cuanto pongo mis ojos

en los lozanos miembros de adolescentes mozos.

¡Era cierto que también en Ténedo

Persuasión y Donosura tenían su sede

en el hijo de Hagesilao!

(*) Según la leyenda Teóxeno fue el último amor efébico de Píndaro, y la persona en cuyos brazos falleció el poeta.

Píndaro (S. V AC)

*

Poesía China

Selección del libro editado por Longseller con la compilación, introducción, traducción y nota de Roberto Curto, quien en los agradecimientos nombra a su amigo Osvaldo Bevacqua y a Carlos Idaho Gesell, por sus bosques taoístas y por fundar Villa Gesell.

Canciones de crisantemos
(para cantar bebiendo)

Construir una casa en el mundo de los hombres 
y no oír el ruido del caballo y el carruaje, 
¿cómo se puede lograr esto?
Cuando la mente está desapegada, el lugar es tranquilo.
Junto crisantemos bajo el seto del Este
y miro silenciosamente las montañas del Sur. 
El aire de la montaña es hermoso al crepúsculo, 
y los pájaros en bandadas vuelven juntos a sus hogares.
En todas estas cosas hay un significado verdadero,
pero cuando quiero expresarlo, quedo perdido sin palabras.

Tao Yuan Ming

*

Placer de marino

El viajero de los mares cabalga el viento celeste
Que lleva su esquife hacia los países lejanos,
Sin dejar más huella que un pájaro en las nubes.
***

¡Cabalgar en el viento,
viajero de mares sin retorno;
no dejar otra huella
que la que deja el pájaro en las nubes!

Li Po (701 – 762)

*

Amor

Mi casa está cerca del mar,
La tuya en la otra orilla.
Las lágrimas que te envío
Llegarán a ti con la marea.

Ts’ao ChZng Chih

*

EVOCACION

Mi barca navega rápidamente. Yo contemplo el río. Unas nubes vagan por el cielo.

El agua es también una noche clara. Cuando una nube se desliza sobre la luna, la veo deslizarse sobre el río, y me parece que bogo en pleno cielo.

Pienso en mi bien amada que también se espeja en mi corazón.

*

Los cuatro mares

Yo escalé alto y miré hacia los cuatro mares

Cielo y tierra expandiéndose a lo lejos

La escarcha cubriendo todas las cosas del otoño

El viento sopla con el frío del gran desierto.

El agua que fluye del Este es inmensa

Todos los seres bajo el cielo ondulan

El brillo del blanco sol que pasa disminuye

 Las nubes flotantes parecen no tener fin

Golondrinas y gorriones anidan en los plátanos

Los patos se paran entre las espinosas jujubas

Ahora es tiempo de enfrentar el regreso nuevamente

Yo sacudo mi espada y canto “Tomando el camino difícil”.

Li Po

*

LA DICHA

¿Qué necesito? Una barca de Zha Tang, unos remos de mou lan, lindas tañedoras, una brisa perfumada, una copa que yo colmo de vino y el cabeceo de las olas ondulantes.

Mientras que bogo, entre el aleteo de las gaviotas, los Inmortales me aguardan, acariciando sus cigüeñas amarillas.

Pero ¿qué importa? Las poesías perfectas son los únicos monumentos que desafían los siglos. No queda ningún vestigio del palacio del rey Zhou: esas colinas fueron ayer sus zócalos.

Cuando me abandono a la inspiración que me produce la embriaguez, mi pincel ya no se detiene, y mis himnos remueven las cinco montañas sagradas. Soy dichoso. Desdeño todo lo que buscan los hombres: la gloria, las riquezas, el amor… ¡esas minucias!

Cuando yo piense de otro modo, se verá allá arriba cómo nuestro río vuelve a su manantial.

*

Una mirada

(Cuántas gentes corren tras la riqueza

sin tomar reposo,

No saben que sobre el techo de sus casas

El cielo es azul.

De un poema chino del siglo XIII)

Hago una mirada

al cielo azul

a los silencios.

Pasa un largo tren sobre un lago pantanoso

Se pierde en el sol raleado de la tarde

Me pregunto

Por el tiempo

Los sueños.

Me pregunto

Por qué corrí tanto

En ese tren

Si hoy descubro el tiempo

En un vaso de vino

Y los sueños

En tu silencio.

Raúl Spiner

Del libro: caballo en el mar, poemas chinos

Ed. El faro, 2005.

*

43. Agua y piedra

Lo más blando en el mundo

corre y pasa de prisa

sobre lo más duro del mundo.

Lo inmaterial

penetra

lo impenetrable.

Así es como he aprendido las virtudes del no hacer.

La enseñanza silente,

el beneficio del no hacer:

no muchos lo comprenden.

Úrsula Le Guin

//

78. Paradojas

No hay nada en el mundo

Tan blanco, tan débil como el agua.

Sin embargo, nada más puede erosionar

lo duro y lo fuerte

y permanecer inalterado.

Lo blando vence a lo duro,

lo débil vence a lo fuerte.

Aunque todos lo saben,

nadie practica este conocimiento.

Por eso dicen los sabios:

soporta los sacrilegios cotidianos

y te convertirás en el pontífice del altar de la Tierra.

Soporta los infortunios cotidianos

y te convertirás en el rey del mundo.

Las palabras ciertas suenan falaces.

Úrsula Le Guin

De su versión del Tao Te Ching

*

El río y el océano

“Dicen que antes de entrar en el mar, el río tiembla de miedo…
mira para atrás, para todo el día recorrido,
para las cumbres y las montañas,
para el largo y sinuoso camino que atravesó entre selvas y pueblos,
y ve hacia adelante un océano tan extenso,
que entrar en él es nada más que desaparecer para siempre.

Pero no existe otra manera.
El río no puede volver.
Nadie puede volver.
Volver es imposible en la existencia.
El río precisa arriesgarse y entrar al océano.

Solamente al entrar en él, el miedo desaparecerá,
porque apenas en ese momento,
sabrá que no se trata de desaparecer en él,
sino volverse océano”

Kalil Gibrán

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