EL NAUFRAGO

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De Giovanni Pascoli. Uno de los poemas que leímos durante el ciclo de la poesía y el mar de este verano. La poesía italiana estuvo presente en cada una de las ocho charlas… A continuación, el texto del poema. Gracias Catalina Croci por el video y la edición. ¡Abrazo!

I
Il mare, al buio, fu cattivo. Urlava
sotto gli schiocchi della folgore! Ora
qua e là brilla in rosa la sua bava.

El mar, en la oscuridad, se hizo maligno. ¡Gritaba
bajo el crujido del fulgor! Ahora,
aquí y allá, brilla su espuma rosada.

Intorno a mucchi d’alga ora si dora
la bava sua lungi da lui. S’effonde
l’alito salso alla novella aurora.

Lejos de él, ahora su espuma se dora
en torno a montones de algas. Se derrama
el hálito salado de la nueva aurora.

Vengono e vanno in un sussurro l’onde.
Sembra che l’una dopo l’altra salga
per veder meglio. E chiede una, risponde
l’altra, spiando tra quei mucchi d’alga…

Van y vienen en un susurro las olas.
Parece que una sube después de la otra
para ver mejor. Y una pregunta, y la otra
responde, espiando entre aquellos montones de algas.

II
– Chi è? Non so. Chi sei? Che fai? Più nulla.
Dorme? Non so. Sì: non si muove. E il mare
perennemente avanti lui si culla.

¿Quién es? No sé. ¿Quién eres? ¿Qué haces? Nada más.
¿Duerme? No sé. Sí: No se mueve. Y el mar
perennemente se mece delante de él.

Noi gli occhi aperti ti baciamo ignare.
Che guardi? Il vento ti spezzò la nave?
Il vento vano che, sì, è, né pare?

Sin darnos cuenta besamos tus ojos abiertos.
¿Qué miras? ¿El viento ha destrozado la nave?
El viento vano que, si existe, ¿ni aparece?

E tu chi sei? Noi, quasi miti schiave,
moviamo insieme, noi moriamo insieme
costì con un rammarichìo soave…
Siamo onde, onda che canta, onda che geme…

¿Y tú quién eres? Nosotras, casi dóciles esclavas,
nos movemos juntas, morimos aquí juntas
con suave queja…
Somos olas, ola que canta, ola que gime…

III
Tu guardi triste. E dunque tua forse era
la voce che parea maledicesse
nell’alta notte in mezzo alla bufera!

Tú miras triste. ¡Y entonces era quizás
tuya la voz que parecía maldecir
en plena noche en medio de la tempestad!

Noi siamo onde superbe, onde sommesse.
Onde, e non più. L’acqua del mare è tanta!
Siamo in un attimo, e non mai le stesse.

Somos olas soberbias, olas sumisas.
Olas y nada más. ¡Es tanta el agua del mar!
Existimos en un instante, y ya nunca más somos las mismas.

Ora io son quella che già là s’è franta.
E io già quella ch’ora là si frange.
L’onda che geme ora è lassù, che canta;
l’onda che ride, ai piedi tuoi già piange.

Yo soy aquella que se estrelló allá.
Y yo soy aquella que está estrellándose allá.
La ola que gime ahora está allá arriba, canta;
la ola que ríe, llora a tus pies.

IV
Noi siamo quello che sei tu: non siamo.
L’ombre del moto siamo. E ci son onde
anche tra voi, figli del rosso Adamo?

Somos aquello que tú eres: no somos.
La sombra del movimiento somos. ¿Y hay olas
también entre ustedes, hijos del rojo Adán?

Non sono. È il vento ch’agita, confonde,
mesce, alza, abbassa; è il vento che ci schiaccia
contro gli scogli e rotola alle sponde.

No hay. Es el viento que agita, confunde,
mezcla, alza, baja; es el viento
que nos aplasta contra los roqueríos y rueda hacia la orilla.

Pace! Pace! È tornata la bonaccia.
Pace! È tornata la serenità.
Tu dormi, e par che in sogno apra le braccia.
Onde! Onde! Onda che viene, onda che va…

¡Paz! ¡Paz! Volvió la bonanza.
¡Paz! Volvió la serenidad.
Tú duermes y parece que en sueños abres los brazos.
¡Olas! ¡Olas! Ola que va, ola que viene…

 

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