HOMERO Y DYLAN THOMAS

HOMERO Y DYLAN THOMAS

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Hoy en el Chalet de don Carlos leímos textos de Borges, Pizarnik, Juarroz, Alfonsina, Baldomero, Neruda, D’Annunzio, Huidobro, Silvina Ocampo, y estos dos de Homero y Dylan Thomas. Separados por 2700 años, el fragmento de la Ilíada es reescrito de un modo muy evidente por el gran poeta galés… Continuidad de los motivos de la poesía que tratamos de rescatar en los encuentros de La poesía y el mar. ¡Los esperamos el sábado próximo!

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Homero: La Ilíada, canto XXI, 115 y ss:

“Aquiles puso mano a la tajante espada e hirió a Licaón en la clavícula, junto al cuello: metióle dentro toda la hoja de dos filos, el troyano dio de ojos por el suelo y su sangre fluía y mojaba la tierra. El héroe cogió el cadáver por el pie, arrojólo al río para que la corriente se lo llevara, y profirió con jactancia estas aladas palabras:

Yaz ahí entre los peces que tranquilos te lamerán la sangre de la herida. No te colocará tu madre en un lecho para llorarte, sino que serás llevado por el voraginoso Escamandro al vasto seno del mar”.

 

Dylan Thomas: “Yace tranquilo, duerme en paz”

Yace tranquilo, duerme en paz, tu que sufres

la herida que arde y se agita en tu garganta.
A flote sobre el mar silencioso la noche entera hemos oído
el rumor de la herida envuelta en una sábana de sal.

Bajo la luna, tantas millas lejanas, hemos temblado al escuchar
el sonido del mar flotando como la sangre de la sonora herida
y cuando la sábana salobre rompió en una tormenta de canciones
las voces de todos los ahogados nadaron sobre el viento.

Abre un sendero a través de la lenta vela triste,
arroja lejos hacia el viento los portales del errabundo bote
para empezar el viaje al final de mi herida,
oímos que cantaba el sonido del mar, vimos como hablaba la
sábana salobre.

Yace tranquilo, duerme en paz, oculta la boca en la garganta,
o hemos de obedecer y cabalgar contigo por entre los ahogados.

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