La poesía y el mar 7° encuentro

La poesía y el mar 7° encuentro

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https://www.youtube.com/watch?v=mYLSqVDWZrM

Primera parte: Publico los poemas y textos que leímos el sábado 13 a medida que me llegan para no hacer un archivo tan extenso… Espero que me manden los que faltan. Va la canción “amarosa” de Jorge Durietz por youtube, ya que la escuchamos en el zoom con algunos altibajos técnicos. Hasta el sábado 20!

AGUJERO

Hacer un agujero

a través de

una piedra

hilvanarla

llevarla colgada

anuncia inmortalidad

la piedra puede ser

lenguaje

el agujero, poesía.

John Berger

*

Palabras migrantes

En un hoyo en la tierra

enterré todos los acentos

de mi lengua natal

ahí yacen

como agujas de pino

que juntaron las hormigas

puede que un día

el llanto vacilante

de otro viajero

los encienda

y así, con su abrigo y consuelo

oiga toda la noche la verdad

como una canción de cuna.

John Berger

**

XI Del Corazón Abroquelado

¿Cómo sabrá el amor llevarte un día
Por su ancha miel y su camino estrecho,
Si, abroquelada soledad, tu pecho
Le niega el aire y la caballería?

¿Y cómo depondrá su altanería
De antiguo cazador bajo tu techo,
Si al ojo fiel y al dilatado acecho
Respondes con el alma en rebeldía?

¡Destierra ya postigos y canceles!
Mira que nunca logra sus laureles
El corazón que tanto se recata.

Yo doy mis aguerridos sentimientos
A la codicia pura de los vientos,
Y a navíos de amor olas de plata.

Leopoldo Marechal

**

Llueve en el mar

Llueve en el mar con un murmullo lento.
La brisa gime tanto, que da pena.
El día es largo y triste. El elemento
duerme el sueño pesado de la arena.

Llueve. La lluvia lánguida trasciende
su olor de flor helada y desabrida.
El día es largo y triste. Uno comprende
que la muerte es así…, que así es la vida.

Sigue lloviendo. El día es triste y largo.
En el remoto gris se abisma el ser.
Llueve… Y uno quisiera, sin embargo,
que no acabara nunca de llover.

Leopoldo Lugones

**

Descubrimiento del océano

La luna llena se recorta sobre el mar y cubre de reflejos plateados las olas. Sentados sobre una duna, miramos el continúo vaivén con distintos ánimos: para mí fue siempre el mar un confidente, un amigo que absorbe todo lo que le cuentan sin revelar jamás el secreto confiado y que da el mejor de los consejos: un ruido cuyo significado cada uno interpreta como puede; para Alberto es un espectáculo nuevo que le causa una turbación extraña cuyos reflejos se perciben en la mirada atenta con que sigue el desarrollo de cada una de las olas que van a morir en la playa.

Frisando los treinta años Alberto descubre el océano Atlántico y siente en ese momento la trascendencia del descubrimiento que le abre infinitas vías hacia todos los puntos del globo. El viento fresco llena los sentidos del ambiente marino, todo se transforma ante su contacto, hasta el mismo Come-back es un símbolo y un sobreviviente; símbolo de los lazos que exigen mi retorno, sobreviviente a su propia desdicha, dos caídas en la moto en que voló encerrado en su bolsa, al pisotón de un caballo que lo ¨descangalló¨ y a una diarrea pertinaz.

Estamos en Villa Gesell al norte de Mar de Plata en la casa de un tío que nos brinda hospitalidad y sacamos cuenta sobre los 1.200 kilómetros recorridos, los más fáciles, y sin embargo, los que ya nos hacen ver con respeto la distancia. No sabemos si llegaremos o no, pero evidentemente nos costará mucho, ésa es la impresión. Alberto se ríe de los planes del viaje que tenía minuciosamente detallados y según los cuales estaríamos ya cerca de la meta final cual en realidad recién empezamos.

Salimos de Gesell con una buena provisión de legumbres y carne envasada que ¨donó¨ mi tío. Nos dijo que si llegábamos a Bariloche telegrafiáramos, que jugaba a la lotería; nos parece exagerado. Sin embargo, otros dijeron que la moto es un buen pretexto para hacer footing, etc.; tenemos la firme decisión de probar lo contrario, pero un natural recelo nos inhibe y hasta nos callamos nuestra mutua confianza.

Por el camino de la costa Come-back sigue mostrando sus impulsos de aviador y sale nuevamente ileso a pesar del topetazo. La moto, muy difícil de dominar con el peso colocado en una parrilla que queda detrás del centro de gravedad, lavanta la parte delantera al menor descuido y nos tira lejos. En una carnicería del camino compramos un poco de carne para el asado y leche para el perro, éste no la prueba, me empieza a preocupar el animalito más como materia viviente que por los 70 ¨mangos¨ que me hicieron largar. El asado resulta de yegua, la carne es sumamente dulce y no la podemos comer; decepcionado, tiro un pedazo y el perro se abalanza y la devora en un santiamén; asombrado, le tiro otro pedazo y la historia se repite. Se levanta el régimen lácteo. En medio del tumulto que forman las admiradoras del Come-back, entro, aquí en Miramar, en un paréntesis amoroso.

Ernesto Guevara, 1952, en Villa Gesell.

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CAPITÁN Y CONTRAMAESTRE

En los bares de Dick el Sucio y Joe el Desgarbado

nuestras copas bebimos de un trago,

unos con Margery arriba fueron,

otros, ay, con Kate;

y de dos en dos, como gato y ratón,

los desamparados jugaron a las casitas.

Allí la rica Meg, la amiga del marino

y Marion, la de ojos de vaca,

me abrieron sus brazos, pero yo

me negué a pasar adentro;

no andaba yo tras una jaula

donde desanimarme en mi vejez.

Los ruiseñores lloran en

los huertos de nuestras madres,

y los corazones que hace tiempo destrozamos

hace tiempo que destrozan a otros;

las lágrimas son redondas, el mar es profundo:

échalas por la borda y a dormir.

MASTER AND BOATSWAIN

At Ditty Dick´s and Sloppy Joe’s / We drank our liquor straight, / Some went upstairs with Margery. / And some, alas, with Kate; / And two by two like cat and mouse / The homeless played at keeping house. // There Wealthy Meg, the Sailot’s Ftiend, /And Marion, cow-eyed, / Opened their atms to me but I // Refused to step inside; / I was not looking for a cage / In which to mope in my old age. // The night- ingales are sobbing in / The orchards of our mothers, / And hearts that we broke long ago / Have long been breaking orhers; / Tears are round, the sea is deep: / Roll them overboard and sleep.

W. H. Auden

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MAIMONIDES BAJO EL MANTO DE ROTHKO.

(continuación)

La imagen de CAYO VALERIO CATULO

En Troade, año 59…polvo y lluvia.

_bronceado el leño, grita_

¿resucitando al conflicto?

SI

Tu melancolía, cuya peregrinación

Cruza el destino cuando poso su mano

Bajo el manto de Rothko

¿Qué paso?

Dos cabezas bajo un mismo cerebro,

Allí se venera el cosmos

Como el paraíso en tu mano

¿So What?

El músico con su quinteto

Abre el abanico de oportunidades

KIND OF BLUE se escucha en la caverna

Mientras Maimonides

Lee y relee GUITARRA NEGRA,

Oportunidad para empezar desde la nada

A beber agua…Rabi-¿aprendimos algo de Anaximandro?

Jorge Castañeda

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VOY AL MAR

[19:41, 29/5/2020] .: e

[19:43, 29/5/2020] Jorge Durietz: Voy al mar, hasta la orilla,

a ver la luna, como brilla,

si al final,

no hay placer,

más total,

que el de ver,

a la luna reflejada,

comiéndose a la espuma que aparece,

sobre el agua salada.

 

Voy al mar, sigo la huella,

del faro luz

de las estrellas,

si al final

no hay placer,

más total,

que el de estar.

bajo un cielo renegrido,

que se abre como en gotas infinitas,

a lo desconocido

 

voy al mar, soy como arena,

y un rayo luz,

de sol me quema,

si al final ,

no hay placer

más total

que el de ser

una forma rolescente

de médanos que anhelan de las olas,

su lengua de rompiente.

 

Voy al mar,

hasta tu orilla,

a darle voz,

a tus cosquillas,

si al final

no hay placer,

más total

que escuchar,

tu sonrisa de alta gloria

en medio de una playa despojada

de miedo y de memoria.

Jorge Durietz

**

CONTINUARÁ…

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