La poesía y el mar/la figura heroica

La poesía y el mar/la figura heroica

publicado en: Uncategorized | 0

Poemas del 28 de noviembre

** En la llamada Lírica griega arcaica, los poetas Calino de Efeso y Tirteo de Esparta celebraban la muerte heroica. Se encuentran sus fragmentos

**

Al héroe alemán honor de lo humano comandante doloroso Hans Langsdorf Macedonio Fernandez (no está tipeado)

**

IX

Educación del cacique

LAUTARO era una flecha delgada.
Elástico y azul fue nuestro padre.
Fue su primera edad sólo silencio.
Su adolescencia fue dominio.
Su juventud fue un viento dirigido.
Se preparó como una larga lanza.
Acostumbró los pies en las cascadas.
Educó la cabeza en las espinas.
Ejecutó las pruebas del guanaco.
Vivió en las madrigueras de la nieve.
Acechó la comida de las águilas.
Arañó los secretos del peñasco.
Entretuvo los pétalos del fuego.
Se amamantó de primavera fría.
Se quemó en las gargantas infernales.
Fue cazador entre las aves crueles.
Se tiñeron sus manos de victorias.
Leyó las agresiones de la noche.
Sostuvo los derrumbes del azufre.

Se hizo velocidad, luz repentina.

Tomó las lentitudes del otoño.
Trabajó en las guaridas invisibles.
Durmió en las sábanas del ventisquero.
Igualó la conducta de las flechas.
Bebió la sangre agreste en los caminos.
Arrebató el tesoro de las olas.
Se hizo amenaza como un dios sombrío.
Comió en cada cocina de su pueblo.
Aprendió el alfabeto del relámpago.
Olfateó las cenizas esparcidas.
Envolvió el corazón con pieles negras.

Descifró el espiral hilo del humo.
Se construyó de fibras taciturnas.
Se aceitó como el alma de la oliva.
Se hizo cristal de transparencia dura.

Estudió para viento huracanado.
Se combatió hasta apagar la sangre.

Sólo entonces fue digno de su pueblo.

Pablo Neruda

***

Camilo Cienfuegos
despierto vivo entre las ráfagas del mar anda Camilo
entre madréporas y monstruos con su barba
y asambleas de extrañas criaturas
habla de Cuba el comandante
su voz enciende fuegos en las profundidades
convoca a los ahogados pobrecitos
castigados perdidos en medio del naufragio
asalta los cuarteles del rey del mar camilo no termina
lo vi junto al mercado de los Cuatro Caminos por
ejemplo
en la boca del pueblo al salir de una guitarra
camilo se fue al mar
el sastre el cara de paloma se me fue sin decirme
nada
del malecón la Habana lo vimos una noche que
subían del mar luces como disparos
el sastre dulce cose los retazos del dolor y el amor
su tarea está lejos
un día volverá
la gente se besará de pronto contra la soledad de
mis huesos 

Juan Gelman

***

Canto a mí mismo

35

Ahora os describiré una batalla naval de tiempos lejanos.
Os diré quién fue el vencedor bajo la luz impasible de la luna.
No es una fábula.
Mi bisabuelo materno, el marino, me la refirió muchas veces.
Nuestro enemigo no se dormía en su fragata (me decía).
Era un enemigo de coraje.
Ingleses duros y aguerridos como no he visto nunca ni pienso ver jamás.
Al caer la tarde comenzaron a batirnos.
Los abordamos.
Se enredaban las jarcias
y se tocaban casi las bocas de los cañones. El capitán trincaba firme, con sus propias manos, como cualquier marinero.
Algunos disparos nos barrenaron bajo la línea de flotación.
Dos grandes cañones de nuestra batería de cubierta estallaron al romper el fuego,
y hechos pedazos volaron sobre nuestra cabeza los que estaban al lado.
Luchamos durante el crepúsculo
y luego en la sombra cerrada.
A las diez, surgió llena la luna.
Su luz nos advirtió que las vías de agua crecían y que se inundaba el barco.
El contramaestre libertó a los prisioneros de las bodegas para que se salvasen como pudieran.
Subieron a la cubierta.
Los centinelas daban el alto a los que se acercaban al polvorín
y viendo tantas caras extrañas no sabían de quién fiarse.
Comenzó a arder nuestra fragata y el enemigo nos gritó: ¡Rendíos ya! ¡Arriad la bandera!
Yo reventé de risa cuando nuestro capitancito respondió: ¡No arriamos nada! ¡Ahora comenzamos nosotros!
Sólo nos quedaban tres cañones.
El propio capitán disparó uno y le desmochó el palo mayor al enemigo.
Los otros dos, cargados de metralla, derribaron la mosquetería y arrasaron la cubierta.
En las cofas y en las de gavia, sobre todo, reforzaban el ataque de nuestra pequeña batería;
sostuvieron el fuego sin un momento de tregua.
Las bombas de agua eran impotentes ya ante las brechas enormes que nos inundaban
y el incendio avanzaba hacia los polvorines;
un cañonazo reventó una bomba y todos creímos hundirnos.
El capitán no se inmutó,
su voz no se oyó ni más baja ni más alta, pero sus ojos nos alumbraron más las linternas del combate.
Cerca de las doce, y bajo la luz de la luna, se rindió el enemigo.

36
Avanzaba callada la noche y, sobre el pecho de la sombra, salían enormes y espectrales los dos bultos de
los cascos.
Estábamos acribillados, nos seguíamos hundiendo,
y decidimos transbordar a la fragata conquistada.
El capitán, en el alcázar, daba sus órdenes sereno, con el rostro blanco como una mortaja.
A sus pies yacían inertes el mocito que le asistía en la cabina.
y el viejo marino de las crenchas blancas y largas, con bigotes cuidadosamente rizados.
Las llamas se adueñaban del barco,
lamían ya todos los rincones
y las ásperas voces de algunos oficiales pedían todavía la consigna…
En la arboladura y en los mástiles,
entre los cordajes rotos
y los aparejos oscilantes
se vislumbraban trozos de carne humana y miembros desgarrados…
Junto al suave chocleteo de las olas se oía la voz del cirujano,
el ris-ras del bisturí,
el rechinar de la sierra,
el estertor sibilante del moribundo,
el cloqueo y el borboteo de la sangre,
gritos agudos y salvajes,
largos lamentos… lo irremediable.

Walt Whitman

(No encontré otra traducción en la web… la que leímos es de Dobson, mejor pero no está pasada a Word).

*

Song of myself

35

Would you hear of an old-time sea-fight?
Would you learn who won by the light of the moon and stars?
List to the yarn, as my grandmother’s father the sailor told it
     to me.

Our foe was no skulk in his ship I tell you, (said he,)
His was the surly English pluck, and there is no tougher or
     truer, and never was, and never will be;
Along the lower’d eve he came horribly raking us.

We closed with him, the yards entangled, the cannon touch’d,
My captain lash’d fast with his own hands.

We had receiv’d some eighteen pound shots under the water,
On our lower-gun-deck two large pieces had burst at the first
     fire, killing all around and blowing up overhead.

Fighting at sun-down, fighting at dark,
Ten o’clock at night, the full moon well up, our leaks on the
     gain, and five feet of water reported,
The master-at-arms loosing the prisoners confined in the
     after-hold to give them a chance for themselves.

The transit to and from the magazine is now stopt by the sentinels,
They see so many strange faces they do not know whom to trust.

Our frigate takes fire,
The other asks if we demand quarter?
If our colors are struck and the fighting done?

Now I laugh content, for I hear the voice of my little captain,
We have not struck, he composedly cries, we have just begun
     our part of the fighting.

Only three guns are in use,
One is directed by the captain himself against the enemy’s
     main-mast,
Two well serv’d with grape and canister silence his musketry
     and clear his decks.

The tops alone second the fire of this little battery, especially
     the main-top,
They hold out bravely during the whole of the action.

Not a moment’s cease,
The leaks gain fast on the pumps, the fire eats toward the
     powder-magazine.

One of the pumps has been shot away, it is generally thought
     we are sinking.

Serene stands the little captain,
He is not hurried, his voice is neither high nor low,
His eyes give more light to us than our battle-lanterns.

Toward twelve there in the beams of the moon they surrender
     to us.

36

Stretch’d and still lies the midnight,
Two great hulls motionless on the breast of the darkness,
Our vessel riddled and slowly sinking, preparations to pass
     to the one we have conquer’d,
The captain on the quarter-deck coldly giving his orders
     through a countenance white as a sheet,
Near by the corpse of the child that serv’d in the cabin,
The dead face of an old salt with long white hair and
     carefully curl’d whiskers,
The flames spite of all that can be done flickering aloft and
     below,
The husky voices of the two or three officers yet fit for duty,
Formless stacks of bodies and bodies by themselves, dabs of
     flesh upon the masts and spars,
Cut of cordage, dangle of rigging, slight shock of the soothe
     of waves,
Black and impassive guns, litter of powder-parcels, strong
     scent,
A few large stars overhead, silent and mournful shining,
Delicate sniffs of sea-breeze, smells of sedgy grass and fields
     by the shore, death-messages given in charge to survivors,

The hiss of the surgeon’s knife, the gnawing teeth of his saw,
Wheeze, cluck, swash of falling blood, short wild scream, and
     long, dull, tapering groan,
These so, these irretrievable.

Walt Whitman

***

Maradona-Radonama

Un gol como metáfora, Maradona

Una hipérbole semántica, de tiro libre, Maradona

Una aliteración de rabona, Maradona

Un anagrama es un penal, Nepal, Maradona

Una gambeta, desata tácitos imprevistos, Maradona

Un hombre que no reniega de sus orígenes, Maradona

Un pibe que llevó Fiorito al mundo, Maradona

La poesía y no prosa en el fútbol, Maradona

Un rizoma, Maradona

Un mar furibundo con altas e inocuas olas sacando pecho, Maradona

Magnetismo de imán de carne, Maradona

Trascendencia en la vida, Maradona

La industria cultural en un cuerpo, Maradona

El hermano marciano de Hugo, Maradona

Voluntad de poder como postuló Nietzsche, Maradona

Un Napoleón, sin barcas, en la cancha, Maradona

Un tango, un Arlt, una discusión, Maradona

Un médico Doctor del fútbol, que lucha, que dice, Maradona

Una copa de oro mas festejada que nuestra democracia, Maradona

Un fenómeno sociológico delante de cualquier análisis, Maradona

Un cacho enorme de dignidad celeste y blanca, Maradona

Un jugador pretendido por todo técnico, Maradona

Un salto de lunas, en el área, sobre gol con la mano en su luna, Maradona

Un chico de salta, de Ushuaia, dicen al unísono, con climas diferentes «¡Es el mejor, Maradona!»

Un respiro ante el comentario de fútbol sincero, Maradona

Una fuerza imprevista, Maradona

Una creencia, varias.

Un imaginario social argento, Maradona

Un hombre, un ser humano, un genio del fútbol, Maradona

Un surrealista como “Barrilete cósmico” para un amigo del charco, Maradona

Gracias por tanto, Diego querido; perdón por tan poco. Sos eterno. Te amo.

#diegomaradona

Leo Baldo

***

“25 de junio de 1994… el día que nos prohibieron soñar”

Hoy cayeron puñales de las nubes

desgarrando al músculo que sueña.

Déjennos llorar porque hace falta

diluir un poco esta tristeza…

Nos robaron la torta de cumpleaños,

nos cortaron la luz en plena fiesta,

asfaltaron el verde que quedaba

y clavaron en el área un cartelito

que prohíbe la entrada a los que vuelan.

Quedará consagrada en la memoria

la lírica irracional de tu gambeta,

como pájaros rebeldes que sin cielo

dibujan en el éter sus piruetas.

No se explica el dolor inexplicable,

ni se vuelve por las puertas que se cierran,

con el mismo cuchillo, nos cortaron

a nosotros, la ilusión, a vos… las piernas.

Dios perdone a quien deba perdonar

y nos libre el olvido de esta pena,

las culpas son los trozos que la Gloria

reparte , sin razón , cuando se quiebra.

Hoy cayeron puñales de las nubes

desgarrando al músculo que sueña.

Déjennos llorar, porque hace falta

diluir un poco esta tristeza…

Anahí Duzevich

***

A un héroe

Como galeón de izadas banderolas

que arrastra de la mar por los eriales

su vientre hinchado de oro y de corales,

con rumbo hacia las playas españolas,

y, al arrojar el áncora en las olas

del puerto ansiado, ve plagas mortales

despoblar los vetustos arrabales,

vacío el muelle y las orillas solas;

así al tornar de costas extranjeras,

cargado de magnánimas quimeras,

a enardecer tus compañeros bravos,

hallas solo que luchan sin decoro

espíritus famélicos de oro

imperando entre míseros esclavos.

Julián del Casal

***

Hexagrama 44 *

Una buena maga recuerda que la alquimia es oro puro.

Por eso cuando la fecha de parto se aproximaba, Violeta, quemaba en los días previos papeles inútiles y cartas viejas.. Era el tiempo de donar ropa y vaciar placares. Esta vez parir era ofrecer un sacrificio, restringirse, y en la austeridad hacer espacio a la recién nacida .

Debajo del limonero, allí donde las cenizas de lo quemado, una semilla latía. De marrón a anaranjada, brotaría a fines de agosto. Era lo previsto, aunque la magia tiene sus leyes propias…

Los nacimientos traen sorpresas al final del invierno!

Fue liberar oro de las entrañas…Violeta lo sabía, el azul de los ojos y de su alma lo sabían. Por lo tanto, todo su ser que enlazaba mundos, que tejía a dos agujas, al crochet, el mimbre…Y en algún tiempo antiguo también solía reparar redes para los pescadores,  a la orilla del mar.

Sabía de soltar pieles, y se preparó para parirse. Como era solar su intención dio a luz en luna nueva. Y como buena maga que no acuerda con el tic tac del reloj,  hizo brotar la vida en sincronicidad con el tiempo verdadero.

Vulnerable y frágil , como cualquier brote…con testigos emplumados, asomó al aire. Fue debajo del limonero, alquímicamente, un hecho nada extraordinario. Parirse como maga después de sobrevivir desiertos viene repitiéndose últimamente.

Violeta había visto varios hechos similares publicados en Face Book y anunciado en las Redes Sociales.  Curiosa, fue detrás de cada uno a investigar la fuente.

Y no eran Fake News.

*del libro I Ching . El Libro de las Mutaciones

Montse Bertran (Primavera del 2020)

***

El Diego

En un barrio muy humilde,

donde termina el cemento,

naciste un octubre tibio,

quizás, con futuro incierto.

Mas tu ingenio prodigioso

conocía los secretos

del taquito y la rabona,

en el fútbol de los sueños.

Dibujante de la cancha,

creador de nobles versos,

tu gambeta era la rima,

cada gol era un soneto.

Tus jugadas eran perlas

de los mares del recuerdo

y la magia de tu zurda

deslumbraba al mundo entero.

Tu elegancia recordaba

firulete del tanguero.

Eras pura picardía,

pisada, caño y sombrero…

Sinfonía de locura,

papelitos en el viento…

El corazón se conmueve,

recordando aquel evento.

Los ingleses te miraban,

asombrados, desde el suelo;

vos corrías libremente,

de la gloria, al fiel encuentro.

Mientras te hacías leyenda,

mito, pasión y misterio,

en las Malvinas, mil cruces

temblaron por un momento…

cuando la red se hizo grito

de aquel estadio repleto.

Corazón de barrilete,

soñador de los potreros;

hoy no existe un argentino

que no te sienta “su” Diego.

                            Susana A, Orden 2017

***

Marguerite Annie Johnson, más conocida como Maya Angelou (San Luis, Misuri; 4 de abril de 1928-Winston-Salem, Carolina del Norte; 28 de mayo de 2014), fue una escritora, poeta, cantante y activista por los derechos civiles estadounidense. Publicó siete autobiografías, tres libros de ensayos y varios libros de poesía. Participó como actriz, bailarina, directora o productora, en una larga lista de musicales, obras teatrales, películas y programas de televisión que fueron relevantes durante más de 50 años. Recibió docenas de premios y más de cincuenta títulos honoríficos. Como autora fue especialmente conocida por su serie de siete autobiografías, la primera de las cuales, I Know Why the Caged Bird Sing s(Yo sé porqué canta el pájaro enjaulado) (1969), que describe el peso de la segregación racial en su infancia y adolescencia, le valió el reconocimiento internacional.

*

Descrita a menudo como una «mujer renacentista» por los múltiples talentos que desarrolló a lo largo de su vida, se convirtió en autora y poeta después de ejercer las más diversas profesiones, desde cocinera, bailarina de clubes nocturnos o miembro del elenco de Porgy and Bess. Tomó parte activa en el Movimiento por los Derechos Civiles y colaboró estrechamente con figuras tan relevantes como Martin Luther King, Jr. y Malcolm X.  en 1993, Angelou alcanzó gran notoriedad al recitar su poema «On the Pulse of Morning» en la inauguración del presidente Bill Clinton, convirtiéndose, así, en la primera poeta en participar en una inauguración presidencial desde Robert Frost en la de John F. Kennedy en 1961.

A PESAR DE TODO ME LEVANTO (And still I raise)

Tú puedes escribirme en la historia

con tus amargas, torcidas mentiras,

puedes arrojarme al fango

y aún así, como el polvo… yo me levanto.

¿Mi descaro te molesta?

¿Por qué estás ahí quieto, apesadumbrado?

Porque camino

como si fuera dueña de pozos petroleros,

bombeando en la sala de mi casa.

Como lunas y como soles,

con la certeza de las mareas,

como las esperanzas brincando alto.

Así, yo me levanto.

¿Me quieres ver destrozada?

Con la cabeza agachada y los ojos bajos,

los hombros caídos como lágrimas,

debilitados por mi llanto desconsolado.

¿Mi arrogancia te ofende?

No te tomes tan a pecho

que yo ría como si tuviera minas de oro,

excavándose en el mismo patio de mi casa.

Puedes dispararme con tus palabras,

puedes herirme con tus ojos,

puedes matarme con tu odio,

y aún así, como el aire, yo me levanto.

¿Mi sensualidad te molesta?

¿Surge como una sorpresa

que yo baile como si tuviera diamantes

ahí, donde se encuentran mis muslos?

De las barracas de la vergüenza de la historia,

yo me levanto.

Desde el pasado enraizado en dolor,

yo me levanto.

Soy un océano negro, amplio e inquieto,

manando,

me extiendo, sobre la marea,

dejando atrás noches de temor, de terror.

Me levanto,

a un amanecer maravillosamente claro,

me levanto,

brindado los regalos, legados por mis ancestros.

Yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.

Me levanto.

Me levanto.

Me levanto

Maya Angelou

*** 

EVA

Calle Florida, túnel de flores podridas.

Y el pobrerío se quedó sin madre llorando entre faroles sin crespones.

Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra sufrían rencorosos por decreto y el órgano por Radio del Estado hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.

El Barrio Norte tras las celosías encargaba a París rayos de sol.

La cola interminable para verla y los que maldecían por si acaso no vayan esos cabecitas negras a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.

Y los grasitas con el corazón rajado, rajado en serio. Huérfanos. Silencio.

Calles de invierno donde nadie pregona El Líder, Democracia, La Razón.

Y Antonio Tormo calla «amémonos».

Un vendaval de luto obligatorio.

Escarapelas con coágulos negros.

El siglo nunca vio muerte más muerte.

Pobrecitos rubíes, esmeraldas, visones ofrendados por el pueblo, sandalias de oro, sedas virreinales, vacías, arrumbadas en la noche.

Y el odio entre paréntesis, rumiando venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras gimiendo en el cordón de la vereda.

Lágrimas enjuagadas con harapos, Madrecita de los Desamparados.

Silencio, que hasta el tango se murió.

Orden de arriba y lágrimas de abajo.

En plena juventud. No somos nada.

No somos nada más que un gran castigo.

Se pintó la República de negro mientras te maquillaban y enlodaban.

En los altares populares, santa.

Hiena de hielo para los gorilas pero eso sí, solísima en la muerte.

Y el pueblo que lloraba para siempre sin prever tu atroz peregrinaje.

Con mis ojos la vi, no me vendieron esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52 ¿Qué importa donde estaba yo?  No descanses en paz, alza los brazos no para el día del renunciamiento sino para juntarte a las mujeres con tu bandera redentora lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.

Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo, metiste a las mujeres en la historia de prepo, arrebatando los micrófonos, repartiendo venganzas y limosnas.

Bruta como un diamante en un chiquero ¿Quién va a tirarte la última piedra? Quizás un día nos juntemos para invocar tu insólito coraje.

Todas, las contreras, las idólatras, las madres incesantes, las rameras, las que te amaron, las que te maldijeron, las que obedientes tiran hijos a la basura de la guerra, todas las que ahora en el mundo fraternizan sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila y huyas de las estampas y el ultraje empezaremos a saber quién fuiste.

Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva, única reina que tuvimos, loca que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas y las violadas en los teleteatros y las que callan pero no consienten arrebatemos la liberación para no naufragar en espejitos ni bañarnos para los ejecutivos.

Cuando hagamos escándalo y justicia el tiempo habrá pasado en limpio tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste, fanática, leal, desenfrenada en el candor de la beneficencia pero la única que se dio el lujo de coronarse por los sumergidos.

Agallas para hacer de nuevo el mundo.

Tener agallas para gritar basta aunque nos amordacen con cañones.

María Elena Walsh

***

Yo me robaría el cajón de Maradona.

Saldría en un carro de botellero

como los que había en mi barrio

cuando chica.

O mejor en el carro de Pascualito

que pasaba por el frente

de la casa de mi nona.

Me robaría al diego

para pasearlo por todos los barrios

de pibes pobres

por todos los bordes

de los bordes.

Dejaría que lo tocaran

le tiraran flores, camisetas,

pelotas de trapo, besos.

Lo peregrinaría a Luján,

o hasta el mismo límite

en Ushuaia.

Lo pasearía con una orquesta

que tocara cumbias, tarantelas

el ji ji ji de los redondos.

Todas sus mujeres bailarían atrás

y habría diez cuadras con sus hijos

caminando.

Dos caballos oscuros

arrastrarían ese carro.

Un recorrido eterno

dando vueltas

aviones dibujando con humo

10 en el cielo.

Vendedores de gorras

remeras

pelotas

salvarían este año de miseria

Choripanes pochoclos

tipos vendiendo pelotas con su cara

banderitas.

Me robaría el cajón

con las flores

y lo sostendría en este viaje

hasta que el sol la lluvia

la tierra el viento

lo volviera cenizas

que volaran

por todo el territorio

de la patria.

Liliana Campazzo, 26/11/2020

***

Temporada

¿Qué querés que te diga?

La fiebre está llegando.

pasó por el Gateado, la zona norte, el sur,

al Boulevard alcanza:

ya no se puede extrañar de igual manera:

la fiebre que se acerca es «temporada»,

el único objetivo es el turista,

me roba las clepsidras que te daba.

¿Qué querés que te diga?

que hoy la luna estaba azul

que soy feliz y dueña de caminar descalza,

que noviembre te nombra y no te extraño

y que mi Gesell vibra

y mi verano estalla.

Bonnie Favelis

***

A Luis de Camoens

Sin lástima y sin ira el tiempo mella

las heroicas espadas. Pobre y triste

a tu patria nostálgica volviste,

oh capitán, para morir en ella

y con ella. En el mágico desierto

la flor de Portugal se había perdido

y el áspero español, antes vencido,

amenazaba su costado abierto.

Quiero saber si aquende la ribera

última comprendiste humildemente

que todo lo perdido, el Occidente

y el Oriente, el acero y la bandera,

perduraría (ajeno a toda humana

mutación) en tu Eneida lusitana.

Jorge Luis Borges

***

When I’m Sixty-Four

When i get older losing my hair,
Many years from now.
Will you still be sending me a valentine
Birthday greetings bottle of wine.
If i’d been out till quarter to three
Would you lock the door,
Will you still need me, will you still feed me,
When i’m sixty-four.
You’ll be older too,
And it you say the word,
I could stay with you.
I could be handy, mending a fuse
When your lights have gone.
You can knit a sweater by the fireside
Sunday mornings go for a ride,
Doing the garden, digging the weeds,
Who could ask for more.
Will you still need me, will you still feed me,
When i’m sixty-four.
Every summer we can rent a cottage,
In the isle of wight, if it’s not too dear
We shall scrimp and save
Grandchildren on your knee
Vera chuck & dave
Send me a postcard, drop me a line,
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me,
When i’m sixty-four.

Lennon-Mc Cartney

**

Cuando tenga sesenta y cuatro

Cuando sea mayor, perderé mi cabello
Muchos años a partir de ahora
¿Me seguirás enviando un San Valentín?
Saludos de cumpleaños botella de vino
Si hubiera estado fuera hasta las tres menos cuarto
¿Cerrarías la puerta?
¿Todavía me necesitarás, todavía me alimentarás?
¿Cuando tenga sesenta y cuatro?

También serás mayor
Y si dices la palabra
Podría quedarme contigo

Podría ser útil, reparando un fusible
Cuando tus luces se hayan ido
Puedes tejer un suéter junto al fuego
Domingo por la mañana ir a dar un paseo
Haciendo el jardín, cavando la maleza
¿Quién podría pedir más?
¿Todavía me necesitarás, todavía me alimentarás?
¿Cuando tenga sesenta y cuatro?

Todos los veranos podemos alquilar una cabaña
En la isla de Wight, si no es demasiado caro
Vamos a escatimar y ahorrar
Nietos en tu rodilla
Vera, Chuck y Dave

Envíame una postal, mándame una línea
Punto de vista declarado
Indique con precisión lo que quiere decir
Tuyo sinceramente desperdiciando
Dame tu respuesta, completa un formulario
La mía para siempre
¿Todavía me necesitarás, todavía me alimentarás?
¿Cuando tenga sesenta y cuatro?

***

Comentarios de Graciela García

Comentarios al Encuentro La poesía y el mar del 28-11-2020

Tema propuesto por Aníbal: los héroes, a raíz de la muerte de Diego Maradona

-Aníbal: «leeré un poema de Macedonio Fernández que no está en internet (vengo de comer un asado con un vino inspirador)

En Diario de Poesía hay un artículo sobre José Martí, sobre lo heroico en relación con lo sensual y la Biblia, sublimar lo sexual era lo común, está claramente en el Che. Lo heroico se iguala al sacrificio: dar la vida a partir de una entrega, en lo martiano, por la revolución; como el Che Martí fue a la batalla sabiendo que iba a morir.

La poesía en relación con lo heroico está en La Ilíada; Ulises muere joven, morir heroicamente asegura la gloria y la perduración en la memoria (Homero) Entre Homero y la época clásica (año VII a.C) está la muerte heroica, Calino de Efeso y Tirteo. «Jóvenes . . . porque es glorioso que luche el hombre en defensa de su tierra y de su esposa . . . al que muere heroicamente el pueblo lo añora» (Calino) Tirteo de Esparta: «la caída de un hombre valiente luchando en bien de la patria» Ésto es la bella muerte. «Siempre adelante» «toda la ciudad se entristece y lo llora apenada» «inmortal . . . se hace» «en defensa de la patria y de los hijos se lo llevó Ares» (dios de la guerra)

También hay poesía pacifista,  contra la guerra, como en Solón el Sabio, «la vil servidumbre» «la guerra destructora de . . .  los jóvenes», y en Arquíloco, uno de los primeros poetas antigüos que relaciona poesía con subjetividad: «un tracio es quien lleva ufano mi escudo» «pero yo me salvé» «qué me importa a mí un escudo» De la poesía lírica griega quedan pocos fragmentos, muy ricos.

Lo heroico está por encima de lo ideológico. Me da un poco de vergüenza, pero como poético de lo heroico, leo a Macedonio, que celebra al capitán del Graff Spee que tenía todas las virtudes del guerrero [cuenta la historia del submarino nazi que naufragó frente a las costa de Uruguay,y la del capitán que, luego de salvar a toda la tripulación  -muchos fueron a Gesell, como Stock, dueño del lugar donde funcionó en 1969 el Colegio San Patricio-, hunde el barco, permanece tres días en un hotel en Buenos Aires y se suicida] Macedonio lo recuerda con admiración y cierta envidia, porque era un hombre exitoso, de familia, vigoroso, que no temió a la muerte: «Hans Langsdorff cómo fue?» «con qué antorcha que no vemos caminaste a la sombra» «tu Alemania quedó y no hay mundo ya para ti» «la valentía de todo joven por siempre» «llamaste la nada para tí» «para tu placer había una nada real» «quiero comprenderte» «en el momento de darse muerte tenía más certeza de felicidad» «sonó ese pistoletazo . . . en medio de los bullicios» «Solo abrazaste la que diviniza» «en América aún estamos en la pretragedia» «Buenos Aires se alzó en un . . . porqué morir?» «fuiste grande hasta abrumar» «sólo en el heroísmo que no se historia . . . están sus iguales» «Langsdorff ganaste, cierto tú ni cuando la nada es cierta» «sólo tú elegiste  . . . entre muerte y dicha» «persona sin noticia eres ahora» «y eres quizás feliz» «Buenos Aires sin tragedia aún que te lloró». Nada aparece tan crudo como esto, como el elogio a un militar alemán.»

-Susana: » voy a leer «El Diego» que hice en 2017 para un concurso de La plaza de los poetas, que fue premiado, no con el primer premio, pero fue premiado, «en un barrio muy humilde donde termina el cemento naciste . . . con un futuro incierto» «tu gambeta era una rima, cada gol era un soneto» «sinfonía» «mientras te hacías leyenda . . . soñador de los potreros» «hoy no existe una Argentina que no te sienta su Diego» Lo heroico, el jugarse y morir por un ideal. Le pasé a Graciela un poema dedicado a Lautaro  (cacique militar mapuche muerto a los veintitrés años) Educación del cacique: «fue su primera edad sólo silencio» «se preparó como una larga lanza» «arañó los secretos del peñasco» «se amamantó de primaveras frías» «se tiñeron sus manos de victoria» «tomó las lentitudes del otoño» «igualó la conducta de las flechas» «comió cada cocina de su pueblo» «se construyó de fibras taciturnas» «estudió para viento huracanado» (Pablo Neruda)

-Amalia: «A Camilo Cienfuegos» de Gelman, «despierto vivo . . . anda Camilo» «asalta los cuarteles del rey del mar» «en la hora del pueblo . . . Camilo se fue al mar» «se fue sin decirme nada» «un día volverá, la gente se besará de pronto contra la soledad de mis huesos».

-Aníbal: «parece ser que una caracterísica del héroe es morir joven, desde Homero. Hay un texto de Walt Whitman, que siempre releo (con algo místico y sensual) que, en Canto a mi mismo, habla del heroísmo en un relato que le contó su bisabuelo, en lo terrible de la guerra (cantos 35 y 36, que leerán Patricia, en castellano y luego Hernán, en inglés)

-Patricia, canto 35: «quieres oír algo acerca de una batalla naval?» «no hay ni habrá otro tan rudo y leal» » a las diez con alta luna llena» «nuestra fragata arde mi capitancito: no hemos arriado las banderas» «resisten valerosas durante todo el combate» «sus ojos (del capitán) nos alumbran más que las luces» «se rindieron»

Canto 36: «la medianoche se tensa» «nuestro maltrecho navío se hunde lentamente» «pese a todos los esfuerzos siguen planeando las llamas» «cuerpos más cuerpos» «negros cañones impasibles» «en lo alto . . . algunas estrellas de gran tamaño» «los moribundos confían sus mensajes a los sobrevivientes» «todo ello tan irreparable»

-Aníbal: «ese contraste entre la naturaleza impasible y el dolor humano es impactante»

-sigue Hernán con un soneto de otro cubano, hijo de vascos, hablando de muerte joven, Julián del Casal, contemporáneo de Martí. Murió a los treinta años producto de un aneurisma provocado por un ataque de risa:  «magnánimas quimeras» » imperando entre míseros esclavos»

-Gustavo (hoy en Buenos Aires) «sobre el dolor de la guerra, una dimensión de la subjetividad humana, trabajé con un médico sanitarista, del PJ, muy autocrítico. Todos llevamos un héroe adentro, motivados por el Che, por el cine, se trataba de construír  con el otro, no de salvar a nadie, cosa que se llevó a tanta juventud! La tarea debe ser colectiva y no centrada en un héroe, un dirigente. Luis Mattini, del PCR, crítico de la guerrilla en esa lógica dura de un heroísmo que no progresa en lo racional sino que es magia, mito y religión, rescata de la perspectiva de los tupamaros , el límite, y  rescata la fragilidad, como los maquis franceses, de los cuerpos, de los que «cantaban». Me gusta enlazarlo con Diego, que es un héroe que mostró toda su fragilidad y esa es la potencia que Maradona representa. El culto a los héroes es el mayor contrabando ideológico, «nuestros héroes libertarios no son héroes» (Mattini) «la gracia es cansarse y seguir luchando» (frente a una estatua de Quino)»

-Leo:  «Diego murió el mismo día que George Best, otro futbolista, galés» Comenta la viñeta de Diego gambeteando una pelota dejando atrás a los ingleses (David Bowie, Churchill, Shakespeare, Enrique VIII, la reina, los Beatles) y cuenta «cuando yo tenía ocho o nueve años, acá [ en 25 de mayo] había un campo que era de un dirigente de Boca adonde vino a concentrarse Diego. Hizo tres partidos a beneficio, y se sacaba fotos. Yo no era buen jugador de fútbol, pero veníamos del mundial 90, mi casa era antimaradoniana, era más de Fangio. Un día, mis dos hermanos, mis viejos y yo veníamos en un rastrojero y pasamos por ese campo «El sosiego»; Diego estaba cerrando la tranquera . . . y mi viejo no paró!!! Esa imagen no la puedo creer, tengo que escribir algo sobre eso. En 2009 escribí ésto en el cumple de Diego, 30 de octubre, «un gol como metáfora, Maradona» «una gambeta . . . Maradona» «un pibe que llevó Fiorito al mundo, Maradona» «un mar furibundo, Maradona» «la industria . . . Maradona» «una copa de oro más festejada que nuestra democracia, Maradona» «un chico de Salta, de Ushuaia . . . dicen al unísono Maradona» «un imaginario social, Maradona» «sos eterno, te amo». Me impresionó la imagen del tatuado con Maradona y 10 en su espalda» [también la vi Leo, y también me impresionó]

-Aníbal: «gracias Leo, una declaración de amor. En un lugar de Amari, Grecia, donde fuimos con Patricia, había muy poca gente, con una pastora de mil años, entramos a un barcito y el barman tenía puesta una remera con el 10 de Maradona (un griego que había estado en Buenos Aires)

-Damián. «tengo dos poemas de Gelman. «Condecoraciones»: «alguna vez condecorarán al poeta» «entre tanto dolor, sin ir más lejos». Otro, «Sobre la poesía»: «que nadie la lee mucho» «con el asunto de comer cada día» «recuerdo cuando  murió de hambre el tío Juan»  [se interrumpió su señal]

-Javier: «no veo fútbol, aunque me preocupe el fenómeno maradoniano. A partir de lo que dijo Gustavo, a partir de la temeridad, el héroe se aleja de lo humano. Quino retrotare al héroe a alguien más accesible»

-María Bertrand: «gracias por todo lo que escuché, hermoso. Yo sí estoy muy sensible a la pérdida de «El Diego» -como le digo ahora- . Parece que el camino del héroe vuelve. Diego era un artista con la pelota, como tal generó arte, poemas, canciones; son mis dos reflexiones, fue un mago planetario. Me estoy animando con el microrelato de ficción: «una buena maga recuerda que la alquimia es oro puro» «era el tiempo de donar ropa . . . ordenar placares» «debajo del limonero una semilla crecía» «la magia tiene sus leyes propias» «tejía a dos agujas» «alquímicamente un hecho nada extraordinario» «parir . . . curiosa»

-Damián continúa: «el tío Juan parecía un pajarito» «estuvo cantando pío pío todo el camino hasta el crematorio municipal» «la muerte no era motivo para no cantar» «lo lindo es saber que uno puede cantar . . . en las más extrañas circunstancias» «como yo ahora, para que me quieras»

-Natalia: «gracias por el pío pío de Gelman en estos días! Ayer dediqué el taller que coordino a Maradona. Hay gente de México, de Perú y estaban todos conmocionados. En el volúmen «Canciones contra el mal de ojo» de María Elena Walsh, «Eva»: «hizo durar a Dios, un mes o dos» «amémonos» «un vendaval de muerte obligatorio» «el siglo nunca vio muerte más muerte» «y el odio entre paréntesis» «en plena juventud» «se pintó la República de negro» «el pueblo que lloraba para siempre» «torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo» «metiste a las mujeres en la historia» «bruta como un diamante en un chiquero» «pasiva y compasiva» «cuando hagamos escándalo, justicia» «fanática, leal, desenfrenada» «agallas para hacer de nuevo el mundo». Y este otro, de Liliana Campazzo, poeta patagónica: «me robaría al Diego para pasearlo por todos los barrios» «dejaría que lo tocaran» «le tiraran flores» «me robaría el camión con las flores» «hasta que el sol lo volviera cenizas».

-yo: «como María, Natalia y Leo, estoy conmocionada. Me gustaron las palabras de Gustavo y el poema de Damián. Me gusta el fútbol, veo partidos sola,  voy a la cancha de Rácing. Pero más allá del fenómeno futbolístico lo que me impresionó fue Maradona como fenómeno social, por lo ecuménico, porque su muerte se sintió en todo el mundo, y yo que creí que el único fenómeno ecuménico era la navidad! Cuando Aníbal nos convocó a dedicar el encuentro de hoy a los héroes, me acordé de una poeta que me presentó mi hija Diana que es profe de Inglés y está haciendo la Licenciatura en lengua inglesa con orientación en cine y literatura, hermosa carrera de la Unsam. La poeta se llama Maya Angelou (1928-2014) Fue escritora, cantante y activista por los derechos civiles estadounidense, estrecha colaboradora de Malcolm X y Martin Luther King. Publicó siete autobiografías, tres libros de ensayos y varios libros de poesía. Participó como actriz, bailarina, directora o productora, en una larga lista de musicales, obras teatrales, películas y programas de televisión. Fue periodista en África, una eximia cocinera y una pionera en varios aspectos: la primera mujer en conducir un tranvía en San Francisco, la primera mujer guionista de una película y la primera mujer en recitar uno de sus poemas en la asunción de un presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. Por sus múltiples talentos fue llamada «mujer renacentista». Enfrentó una  vida difícil. A los 8 años fue violada por el novio de su madre. Maya se lo contó a su hermano y él denunció al hombre que fue condenado en un juicio donde ella declaró como testigo. Al salir de prisión el hombre fue asesinado, presuntamente por los tíos de Maya, por lo cual ella enmudeció durante cinco años porque decía que lo había matado con su voz; sufrió la miseria de la Gran Depresión, fue madre soltera a los 17 años, con todo lo que eso significaba para una mujer sureña de su época, negra y pobre. Y siempre se levantó! Por eso para mí es una heroína contemporánea. Le gustaba llamarse «una maestra que escribe» (porque también fue profesora y recibió títulos honoris causa) Decía que escribir la asustaba tanto como la apasionaba, y que era como cruzar el Canal de la Mancha a nado. Un artículo en The Guardian interpelaba: «conocer la vida de Maya nos hace pensar qué hacemos con la nuestra». Leeré su poema «Aún me levanto» (Still I rise) Lo pueden encontrar en youtube, exquisitamente recitado por ella, con su histrionismo de actriz.

-Cristina: «de Borges a Luis de Camoes (portugués) en «El hacedor», «pobre y triste a tu patria nostálgica volviste» «Oriente y Occidente» «Eneida lusitana» . Gracias a este grupo maravilloso!»  Aníbal recomienda leer a Camoes, el mayor poeta de Portugal.

-Zélica: «estoy afectada no por la muerte sino por una adicción que no pudo ser tratada. Preparé los dos primeros versos del Mio Cid (1207?) Menéndez Pidal hace una interpretación del Mio Cid. «El Cid sale de Vivar hacia el destierro» «sin alcoholes» «habló como Mio Cid». Canto 2: «meció Mio Cid los hombros» «entrada . . . en Burgos . . . llorando» .  «nadie da hospedaje al Cid por miedo al rey» «sólo una niña de nueve años le pide que se vaya». El Diego se fue en  lo mejor. Me conmovió la carta de Charly «Carta al 10» (lee)

-Analía: «no preparé nada pero pensé dos cosas sobre los héroes. Me conmovió la gente (llora) y me acordé de un cuento de Marta Lynch «Entierren a un héroe». La figura del héroe, en psicoanálisis, puede asociarse a la figura de Evita y del Che.

-Bonnie, desde el Barrio Norte de Villa Gesell, «para mí es un premio escucharlos! De mi primer libro, leo «Temporada»: «qué querés que te diga? que te extraño» «no ensayamos, ya lo sé» «actuar es darse» «el mundo continúa» «la luna aquí es de plata» «revienta un círculo de fuego» «yo sólo veo espejos» «ya no se puede extrañar de igual manera» «mi Gesell vibra y mi verano estalla»

-Daniel Pérez: «de todo lo que leí de Maradona, leo » 25 de junio de 1994 . . . el día que nos prohibieron soñar» (cuando Argentina quedó fuera del mundial):  «nos robaron la torta de cumpleaños» «prohibe la entrada a los que sueñan» «con el mismo cuchillo, nos cortaron a nosotros, la ilusión . . . a vos las piernas» «déjennos llorar» (Anahí Duzevich)

-Silvia: «estoy muy emocionada. A los dos o tres días de quedar fuera del mundial: «despertamos la esperanza con el alma repleta de banderas» «todas a mano las cábalas» «ahora quedó lejos el mundial» «patria es una llama caudalosa»

-Amalia: «antes de irnos, La tumba del guerrillero, de Ernesto Cardenal, «tu luminosa tumba» «un día será todo tumba» «compañero» «volaremos átomos en el cosmos» «tu amor sí tiene un comienzo pero no tiene final»

-Graciela: «yo que tuve asistencia perfecta, les digo que este encuentro fue el mejor porque nos unió la emoción!»

-Terminamos «cantando» como podemos «Cuando tenga 64 años» de y con Los Beatles, porque mañana, 29 de noviembre es el cumpleaños 64 de Aníbal!!!. Finalmente él nos regala un video con una bonita versión del tema interpretado por las Mona Lisa Twins.

***

En la tumba del guerrillero

Pienso en tu cuerpo que se ha ido desbaratando bajo la tierra
haciéndose suave tierra, humus otra vez
junto con el humus de todos los demás humanos
que han existido y existirán en la bolita del mundo
haciéndonos todos juncos tierra fértil del planeta Tierra.
Y cuando los cosmonautas miren esta bola azul y rosa
en la noche negra
lo que estarán mirando, lejos, es tu luminosa tumba
(tu tumba y la de todos)
y cuando los extraterrestres desde alguna parte
miren este punto de luz de la Tierra
estarán mirando tu tumba.
Y un día será todo tumba, silenciosa tumba,
y ya no habrá más seres vivos en el planeta, compañero.
¿Y después?
Después nos desbarataremos más, volaremos, átomos en el cosmos.
Y tal vez la materia es eterna hermano
sin principio ni fin o tiene un fin
y recomienza cada vez.
Tu amor sí tuvo un comienzo pero no tiene final.
Y tus átomos que estuvieron en el suelo de Guerrero,
tus átomos amorosos, que dieron la vida por amor,
ya verás, serán luz,
me imagino tus partículas en la vastedad del cosmos como pancartas
como afiches vivos.
No sé si me explico.
Lo que sé es que nunca se olvidará tu nombre
y para siempre se gritará: ¡Presente!

Ernesto Cardenal

***

Notas:

Poema de Macedonio en imágenes.

Texto de Mattini en archivo adjunto.

Dejar una opinión