La poesía y el mar SÁBADO 23 a las 16.30

La poesía y el mar SÁBADO 23 a las 16.30

publicado en: Blog | 0

El sábado 23 de mayo nos encontramos en el zoom a las 16.30, media hora antes que el horario habitual, para darnos un poco más de tiempo. Los italianos, contentos… Pídanme el ID por mensaje privado o whatsapp. Hecha la invitación, les copio algunos de los poemas que leímos el sábado pasado.
Momento clásico: a partir del símil homérico de la amapola, que leímos semanas atrás, Arturo y Marcos, profesores de latín, leyeron fragmentos de Catulo y Virgilio. Y dieron explicaciones de contexto y nos regalaron la lectura en latín. Van los textos en español.
*
Carmen 11
Furio y Aurelio, compañeros de Catulo,
si este ha de internarse en los extremos de la India
donde la orilla por la ola oriental
de extendidos ecos es azotada,
o si va hacia los hircanios o los delicados árabes
o los sagas o los arqueros partos;
o a las llanuras que matiza
el Nilo de siete bocas,
o si ha de atravesar los elevados Alpes
visitando los monumentos del gran César,
el Rhin gálico y los lejanos
y horribles britanos
si todo esto, si cualquier cosa que manifieste la voluntad
de los dioses celestiales, estáis preparado para intentar a la vez,
anunciad a mi amada estas pocas,
no buenas palabras:
que disfrute y lo pase bien con sus trescientos amantes
que retiene abrazados todos a la vez,
sin amar verdaderamente a ninguno pero de todos sin cesar
reventando la entrepierna;
y que no atienda, como antes, a mi amor
que por su culpa murió como del prado
la última flor, que ha perecido después que la ha golpeado
el arado que pasa.
***
La Eneida (frag)
“Cae Euríalo herido de muerte, y por su hermoso cuerpo
corre la sangre y se derrumba su cuello sobre los hombros:
como cuando una flor encarnada que siega el arado
languidece y se muere, o como la amapola de lacio cuello
inclina la cabeza bajo el peso de la lluvia”
(Libro IX; 433-437)
***
Walt Whitman (lectura de Sofía)
Con el reflujo del océano de la vida…
«(…) Mientras recorro las playas que no conozco
mientras escucho la endecha
las voces de los hombres y mujeres náufragos
mientras aspiro las brisas impalpables que me asedian
mientras el océano, tan misterioso
se aproxima a mi cada vez más
yo no soy sino un insignificante madero abandonado por la resaca
un puñado de arena y hojas muertas
y me confundo con las arenas y con los restos del naufragio.

Oh! desconcertado, frustrado, humillado hasta el polvo
oprimido por el peso de mí mismo
pues me he atrevido a abrir la boca
sabiendo ya que en medio de esa verbosidad cuyos ecos oigo
jamás he sospechado qué o quién soy
a no ser que, ante todos mis arrogantes poemas
mi yo real esté de pie, impasible, ileso, no revelado
señero, apartado, escarneciéndome con señas y reverencias burlonamente amables
con carcajadas irónicas a cada una de las palabras que he escrito
indicando en silencio estos cantos y, luego, la arena en que asiento mis pies.

Ahora sé que nada he comprendido, ni el objeto más pequeño
y qué ningún hombre puede comprenderlo.
La naturaleza está aquí a la vista del mar
aprovechándose de mí para golpearme y para herirme
porqué me he atrevido a abrir la boca para cantar.
*
As I Ebb’d with the Ocean of Life
As I wend to the shores I know not,
As I list to the dirge, the voices of men and women wreck’d,
As I inhale the impalpable breezes that set in upon me,
As the ocean so mysterious rolls toward me closer and closer,
I too but signify at the utmost a little wash’d-up drift,
A few sands and dead leaves to gather,
Gather, and merge myself as part of the sands and drift.

O baffled, balk’d, bent to the very earth,
Oppress’d with myself that I have dared to open my mouth,
Aware now that amid all that blab whose echoes recoil upon me I have not once had the least idea who or what I am,
But that before all my arrogant poems the real Me stands yet untouch’d, untold, altogether unreach’d,
Withdrawn far, mocking me with mock-congratulatory signs and bows,
With peals of distant ironical laughter at every word I have written,
Pointing in silence to these songs, and then to the sand beneath.

I perceive I have not really understood any thing, not a single object, and that no man ever can,
Nature here in sight of the sea taking advantage of me to dart upon me and sting me,
Because I have dared to open my mouth to sing at all.
(Leaves off grass)
***
Césare Pavese, lectura de Lili y Hernán
Siempre llegas del mar
Siempre llegas del mar
y tienes la voz ronca,
siempre ojos secretos
de agua viva entre zarzas,
y frente baja, como
cielo bajo de nubes.
Cada vez revives
como una cosa antigua
y salvaje, que el corazón
ya sabía y se cierra.

Cada vez un tirón,
cada vez es la muerte.
Combatimos siempre.
Quien se decide al golpe
ha saboreado la muerte
y la lleva en la sangre.
Como buenos enemigos
que ya no se odian,
tenemos una misma voz,
una misma pena
y vivimos enfrentados
bajo un mísero cielo.
Entre nosotros nada
de trampas, nada
de cosas inútiles –
combatiremos siempre.

Seguiremos combatiendo,
combatiremos siempre,
porque asediamos juntos
el sueño de la muerte
y tenemos voz ronca
frente baja y salvaje
y un idéntico cielo.
Fuimos hechos para esto.
Si uno cede al golpe,
sigue una noche larga
que no es tregua ni paz,
ni muerte verdadera.
No estás, los brazos
se mueven en vano.

Hasta que tiembla el corazón.
Han dicho uno de tus nombres.
Recomienza la muerte.
Cosa ignota y salvaje,
renacida del mar.
*
Sempre vieni dal mare
Sempre vieni dal mare
e ne hai la voce roca,
sempre hai occhi segreti
d’acqua viva tra i rovi,
e fronte bassa, come
cielo basso di nubi.
Ogni volta rivivi
come una cosa antica
e selvaggia, che il cuore
già sapeva e si serra.

Ogni volta è uno strappo,
ogni volta è la morte.
Noi sempre combattemmo.
Chi si risolve all’urto
ha gustato la morte
e la porta nel sangue.
Come buoni nemici
che non s’odiano più
noi abbiamo una stessa
voce, una stessa pena
e viviamo affrontati
sotto povero cielo.
Tra noi non insidie,
non inutili cose
combatteremo sempre.

Combatteremo ancora,
combatteremo sempre,
perché cerchiamo il sonno
della morte affiancati,
e abbiamo voce roca
fronte bassa e selvaggia
e un identico cielo.
Fummo fatti per questo.
Se tu od io cede all’urto,
segue una notte lunga
che non è pace o tregua
e non è morte vera.
Tu non sei più. Le braccia
si dibattono invano.

Fin che ci trema il cuore.
Hanno detto un tuo nome.
Ricomincia la morte.
Cosa ignota e selvaggia
sei rinata dal mare.
(Del libro Trabajar cansa)
***
Miquel Martí I Pol. Lectura de Virginia desde Barcelona.
DEJADME DECIR
Dejadme decir que ya es tiempo de olvidar,
que ya es tiempo de creer de nuevo en la pureza
y repintar las casas con colores alegres.

Aquellos que han vivido muchos años lejos del pueblo
serán llamados a volver
y una noche cualquiera
el viento se llevará todas las palabras
que hemos dañado de tanto decirlas sin amor.
Y al día siguiente será como si nos levantaran
después de una noche de veinte siglos.

Dejadme decir que ya es tiempo de amar,
que ya es tiempo de creer en los prodigios
y que da lo mismo de las chicas que no hemos conocido;
que el pueblo es como antes
y que algún día
habrá flores en el jardín
y viento en los árboles
y palabras inventadas de nuevo
sólo para nosotros.
*
DEIXEU-ME DIR
Deixeu-me dir que ja és temps d’oblidar,
que ja és temps de creure un altre cop en la puresa
i de repintar les cases amb colors alegres.

Aquells que han viscut molts anys lluny del poble
seran cridats a retornar
i una nit qualsevol
el vent s’endurà totes les paraules
que hem malmès de tant dir-les sense amor.
I l’endemà serà com si ens alcéssim
després d’una nit de vint segles.

Deixeu-me dir que ja és temps d’estimar,
que ja és temps de creure en els prodigis
i que tant se val de les noies que no hem conegut;
que el poble és com abans
i que algun dia
hi haurà flors al jardí
i vent als arbres
i paraules inventades de nou
només per a nosaltres.
***
Mi último poema de Cuarentena y flores, leído por Pato:
15
La repetida imagen de una abeja
libando una flor de cinco pétalos
volvió a unos ojos, vino
igual que el sol surge del mar.

Calladamente y floreció en otoño
la madreselva, movida por los rayos
esta mañana renació y su canto
endulzó el roce de las hojas cayendo.

La milésima parte de estos pétalos
florecen en mí como un océano
rumor de gota que viajó en meteoros
y nos trajo la corona de espinas.

La belleza del mundo en la flor del duranto
cinco pétalos lilas acompasan la muerte
el caer incesante de las flores oscuras
de Yemen, Congo, Bangladesh, Zimbahue…

¿Qué hay en el jardín sino sangre y savia
en la molienda de la Pachamama
sol que guía un sendero de hormigas
calor que hizo vibrar las bacterias azules?

Es el otoño de la madreselva
que vuelve a cantar fuera del tiempo
y anuncia en su aroma la agonía y las risas
del liquidámbar, que alfombran el suelo.
***
Astragoza, leído por Jorge Durietz
arreflujos rólicos de espuma semental
entrumaderas frías y finales del viaje de cada pulso de Tritón
rumor del mar
olas….olas…olas…olas …olas…
***
John Berger, lectura de Daniel.
Madre
Sus senos
como palomas
se posan sobre sus costillas
Su niño mama el largo
hilo blanco
de futuras palabras
*
Maternidad de pueblo
La madre pone
el día recién nacido
a su pecho
los nabos
como calaveras
se apilan
altos como una casa
antes de que haya sido enjuagada
la sangre de las piernas del cielo.
*
Mother
Her breasts
like doves
perch on her ribs
Her child sucks the long
white thread
of words to come
*
Village Maternity
The mother puts
the newborn day
to her breast
turnips
like skulls
are heaped
house high
before the blood has been washed
from the legs of the sky
***
Juan Gelman. Lectura de Gaba.
Latitud Sur
Dos árboles atados al mismo pájaro/ vuelan

alrededor de los planetas/ abren

sus hojas/ sus rocíos/ sus testigos de vos/

giran en torno a la luna que sube del pensar/

el arbolito de la derecha huele a tus manos con sol

el de la izquierda apoya la cabeza en tus pechos/

ahora estás con los brazos abiertos

para que empieze el sur

y al pie del sur/ amor mío/

dos árboles y los pechos del sur/

y al pie/nosotros que queremos nacer otra vez/

como dos arbolitos/

con las ramas abiertas al sur/

atados con hierbas de universo/

pero siempre en el sur/ al sur del sur/ donde

la cordillera abriga/ la pampa canta como el mar/

y una columna de fuego se alza cada noche

para mostrar donde queda la esperanza/

la esperanza está llena de corazón/

en el ojo le crecen dos arbolitos/

del arbolito salís vos con una mañana

llena de vientos/de gorriones al sol/

abrís el sol de tus gorriones

y nadie creía que una vez iba a haber tanto sol/

una herida de amor cae en la noche/

está temblando de alma/

cayó como hojita de otoño/

adonde llega esa pena/
***
Faltan algunos poemas, que no pude conseguir y/o tipear.
Hasta el sábado!!!

Dejar una opinión