Poesía en Buenos Aires

Poesía en Buenos Aires

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Van las foto del encuentro tomadas por Viviana Navarro (gracias!) y algunos de los poemas leídos. Con esta publicación termina la crónica de este primer «recital» en la Casa de Villa Gesell en Bs. As. Nota de El Fundador: https://elfundadoronline.com/nota/50526-poesia-en-buenos-aires. Galería de fotos: https://www.facebook.com/anibalromelio.zaldivar/posts/1870412443012620. Hasta la próxima! Abrazo!

De: Deshojamiento (2018)

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El deseo de correr
empuja al perro
tras las gaviotas.

Sabe que no las va a alcanzar
pero corre y
ya de noche
no ve si están realmente
pero las imagina y corre
tanto o más intensamente
que cuando las veía.

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La palabra se teje con el mar
quiere o pide ser parte de su trama.

Nadie sabe quién está más solo
el que dice algo o el que tritura las voces.

Entre las olas se dirime el enigma
mientras el acontecer hace su juego:

lo único real que persevera
a la espera del verso o el amor.

23
Tenso y bello es el mundo
que se abre y cierra como ola
se estira y brilla como nube
en ese mar profundo.
Elástico y duro el tiempo cruza
los ríos de la sangre
se transparenta en los tonos
de la piel.
Nace y muere el instante
y emerges de algún aire
con tu pelo de niña
tu cuerpo natural que ríe
y te escucho y te miro
por primera vez.

**

De: Rosas del desierto (2017)
1
De mucho dormir viven mis musas
en las partes blandas de mi cuerpo
se acurrucan sin pelear, sin épicas
batallas de mares o llanuras.

Ellas aman cada rincón gatuno
dieciséis horas sobre veinticuatro
y destilan sus voces en mi sangre.

De mucho mucho domingo eterno viven
toman el descanso de Dios como bandera
y en las ocho que restan ya no sabe qué hacer
dónde nadar, volar o hacer trabajos.

Acaso salen a reposarse en verdes
hojas del jardín o en el sensual oleaje
bien lejos mar adentro donde gozan
sobre espaldas de color de vino.

A veces se hacen duras en mis uñas
aunque siempre lentas o en mis dientes
o delicadamente escupen sangre.
Pero siempre, siempre, amor
están llamándote.

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A veces el mar está callado
y solo traga mariposas verdes
sopladas misteriosamente por el campo.

A veces escarabajos suicidas
navegan con seis remos hacia el agua
atraídos por un rumor hipnótico.

A veces la media luna asoma
entre velos negros y su brillo
descubre a los mil gatos que nos miran.

Lejos el faro es una estrella rota
que nos recuerda al delicado poeta
y nos invita a hacer un largo viaje.

El esclavo del cielo en la terraza
esperando el mensaje de la hoguera
se adormece en la vigilia inútil.

No hay señales de oriente o de occidente
y yo agradezco tanto haber comido
y estar salvado adentro de una cama.

Sin embargo una parte de mí no está conmigo
sino adentro del mar con los hambrientos
y ya no sé si soy esa lechuza
que en la orilla deglute algo invisible.

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Nos alivian las nubes silenciosas
cambiantes y fijas como un río
y el san Antonio se sube a una piedrita
a mirar el abismo de la orilla.

¿Qué pensará del mar que en un momento
se llevará sus alas diminutas?
Lo alojo en mi corazón como un milagro
y me alejo de allí, bajo otro cielo.

**

De: Respiraciones y estrellas (1981-88)

Belleza

Más hermoso que Dios,
el niño duerme.

Cinco meses de vida fueron
un incesante amanecer,
todo claridad!

Y duerme,
más hermoso que Dios,
más hermoso que el rostro desconocido de Dios.

*

Sucede

Si uno espera,
se asoma,
pregunta,
el colibrí aparece.

En un arbolito desgreñado,
con flores blancas,
lo oyes,
lo ves libar,
bailar,
verdiazul.

*

Nocturno

Hay frío y soledad y cielo
y silencio llovido por los grillos
y sombras temblorosas
y un planeta de estrellas.

Hay un calor sereno, hay un vino dormido
y ese olor triste que traía el mar
y un abismo de bocas
y ranas,
lejos,
lejos.

*

Negación

Las hojas del ciruelo se empaparon de sangre
y la sangre se detuvo en un color morado
desatando una tragedia de flores rosadas.

¡Qué orden admirable de dramas y de dichas
cuando es sábado y un hombre y una mujer se besan
como pájaros entre espesas ramas y ascienden!

Está pleno setiembre, y en su estallido cálido,
se cubren de hojas moradas las mañanas
y no es tan fácil no tener destino.

*

Cuna

Por amor a lo que respira
la noche no hace ruido
y la respiración invade todo
y se traga el tic tac metálico.

El televisor de pies fríos te mira
y ves a la Virgen rezando de perfil,
por amor al niño que sueña
tu respiración se ha detenido.

En la oscuridad se dibujan los sueños
como canciones de cuna
y la noche se deja llevar
y se pierde en el cuerpito dormido.

*

Universo

El universo es el dormitorio de Dios,
las galaxias son móviles que adornan
el Cielo,
y que Dios hizo por terror al vacío
o para no aburrirse.

Luego Dios
se tiró a dormir
los cinco minutos celestiales
que duran todavía.

Dios está dormido.
La respiración de Dios
mueve los móviles.

**

De: La esposa del mar (1981)

Fundaciones

En la aridez la vida estaba seca
hacia falta fundar un territorio verde
savias como ríos, agua en las raíces
y en el aire nuevo, aromas habitables.

Era misión del hombre de manos jardineras:
cuidando las semillas, mimando los retoños
alentando el esfuerzo de los tallos
afirmando los médanos fugaces.

Y el hombre estuvo y trastocó los siglos:
sus manos inventaron la nueva geografía.

*
En el principio fueron las estacas
ejército de aromas en la guerra de arena:
viajaban hacinadas en el tren de la noche,
y muertas de sed morían como soldados.

Habían crecido en el barro del río
y emigraban a un sueño de salitre
atadas de a cien, la savia retenida
bajo el severo amor de las estrellas.

Sueños de Silvio en las manos de Carlos,
ideales de granjero desplegados
en erguidos blasones de familia:
locura, sueños, libertad, grandeza.

Desde Juancho al destino sin retorno:
niños de sauce, bebés de casuarinas,
jóvenes eucaliptos inmolados
ante las armas de otro mar sin nombre.

*

Pinos secos en la falda del médano,
más cerca la laguna de los patos,
en el galpón los Bodeshein mirando
brotes quemados, la crueldad del cielo.

Carlos Gesell, abandone esta idea,
pierde tiempo y dinero y se fatiga,
vuelva al hombre a su hogar, el viento al viento,
quede la arena sola, con la arena.

Van seis años de muertes y de azotes,
crimen de especies, crudas agonías.
Vuelva usted a Alemania, a su camino,
yo me quedo a sembrar, yo voy más lejos.

Se va el experto, quedan los peones,
se va el amigo, quedan las estrellas,
se va la vida de las savias, seca,
queda el loco en su piel, a la intemperie.

*
Sus manos inventaron la nueva geografía.
La monotonía de las arenas
se fue poblando de colores vivos.
El pino organizaba los espacios
con su virtud geométrica y su altura,
mientras batalladores tamariscos
conjuraban las furias del sudeste
y los espartos en línea de fuego
sostenían el reino que brotaba.
Las acacias preparaban su ola,
en silencio, salpicando la arena
con generoso polen amarillo
y ya el álamo alzaba su armonía,
su musical silencio, su murmullo,
para darle el idioma de sus hojas
al paisaje recién inaugurado.

***

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