Primer encuentro de La poesía y el mar

Primer encuentro de La poesía y el mar

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Eliminé por error la reseña de la primera charla así que la reescribo con variaciones ya que no la tengo archivada… Este verano voy a dedicar el ciclo a los poemas y las poéticas que surgen de la película La boya, con un criterio cronológico, así que comencé por la pesca y los peces. La brótola, el bagre y se agregó el poema Aun tiburón, que estaba en el guión original pero quedó afuera en la edición final.
De ahí derivé al tópico de la ambición humana, que Sófocles define en la Antígona como “terrible”. Cité a continuación otros autores hasta llegar a la actualidad. El mar aparece aquí en la poesía como uno de los elementos de la naturaleza a dominar, un límite a superar, y así se sentía ya en esta obra del siglo V AC del gran autor griego.
“Muchas son las cosas terribles, pero ninguna es más terrible que el hombre, ese ser que se dirige al otro lado del canoso mar con la ayuda del invernal noto, surcándolo por entre las olas que rugen en su torno, y que a la más poderosa de las diosas, la Tierra imperecedera, infatigable, agota con los arados que año tras año la remueven al labrarla con los caballos”. (Sófocles, Antígona, 334-340). Con lo ocurrido desde este texto de hace 2500 años a hoy, valoramos su fuerza profética, y ese enigma que sigue siendo el adjetivo «deinós», terrible y otras parecidas, para la especie humana y su energía dominadora.
Luego leímos sobre este mismo tópico poemas de Propercio, Quevedo y Neruda. Y después derivamos a la inspiración variada que produjeron en los poetas los seres del mar: El cangrejo en Durante la marea baja (Alberto Girri) Tratado de la desesperación, los peces (José Emilio Pacheco), La alegría de los peces (Chuang Tze) La caracola (Mario Benedetti), El pulpo (Pacheco), Los delfines (Silvina Ocampo), y terminamos con Il pescatore (De André), leído y traducido por Hernán M. Faltó el homenaje a Irene Gruss y su poema Movimiento, que publico a continuación. También leímos un poema inspirado en el mar de una de las participantes, Marcela Viaggio. Nos vemos el próximo sábado. El tema central será la poesía, el mar y los caballos. Homenaje a Lito Spiner. Abrazo!!

El pulpo
Oscuro dios de las profundidades,
helecho, hongo, jacinto,
entre rocas que nadie ha visto, allí, en el abismo,
donde al amanecer, contra la lumbre del sol,
baja la noche al fondo del mar y el pulpo le sorbe
con las ventosas de sus tentáculos tinta sombría.
Qué belleza nocturna su esplendor si navega
en lo más penumbrosamente salobre del agua madre,
para él cristalina y dulce.
Pero en la playa que infestó la basura plástica
esa joya carnal del viscoso vértigo
parece un monstruo; y están matando
/ a garrotazos / al indefenso encallado.
Alguien lanzó un arpón y el pulpo respira muerte
por la segunda asfixia que constituye su herida.
De sus labios no mana sangre: brota la noche
y enluta el mar y desvanece la tierra,
muy lentamente, mientras el pulpo se muere.

José Emilio Pacheco
***
Movimiento
Una mujer sola frente al mar
es más majestuosa que él.
Puede pasar una gaviota
augurando la muerte
o puede caer el sol humedeciendo
las lonas de las carpas
hasta apagarlas,
pero una mujer
frente al mar
mece su soledad como una dueña
y no se estremece.
La luz
del mar tiene la importancia
y el movimiento de su ánimo, de su alma.
El viento suena alrededor
de la mujer
y la despierta:
ahora se trata de la playa sin luz, una mujer,
el sol caído, el sonido del mar,
carpas levantadas,
el viento que lo da vuelta todo.
Irene Gruss
*

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